Galeries Maldà: Frikismo al rescate

Harry Potter, Juego de Tronos, Dragon Ball y figuras Funko Pop, el frikismo da vida desde hace más de dos años a las Galeries Maldà, que habían permanecido relegadas al olvido.

Barones y condes, diarios personales de medio siglo, operaciones para muñecas, polvo y olvido. Así podría resumirse la historia de las Galeries Maldà, que ahora, después de un inmerecido largo letargo, han vuelto a la vida gracias al frikismo, mucho frikismo. Una nueva etapa que marca un punto y final a un período agónico. Hace algo más de un lustro, hubiese sido impensable poder hacer un reportaje sobre las Galeries Maldà con intención honesta de recomendar visitarlas.

Para descubrir el origen, hay que remontarse a mediados del siglo XVII, cuando la familia Cortada construyó el edificio en la parcela más grande de Ciutat Vella. La Casa Cortada con el paso de los años pasaría a llamarse Palau Maldà, dado que Rafael d’Amat i de Cortada, recibió el título de Barón de Maldà i Maldanell por parte de Carlos III. El Barón es el autor de Calaix de sastre, un diario personal que escribió con regularidad durante casi 50 años y representa una de las piezas narrativas catalanas más importantes. En el siglo XIX pasó a manos de los marqueses de Castellbell después de una unión matrimonial. Tras la Guerra Civil Española, las plantas superiores pasaron a ser apartamentos y la planta baja un cine.

Fue entonces, en 1939, cuando el Marqués de Castellbell empezó a construir las galerías en los viejos jardines, inspirado por el éxito de espacios similares en otros lugares de europa. No fue hasta 1942 que nacieron las Galeries Maldà tal y como se conocen hoy en día, las galerías comerciales más antiguas de Barcelona. Durante este proceso, el Marqués dividió la propiedad de las Galeries entre sus herederos: La sociedad Maldanell obtuvo el porcentaje más elevado, un 35,53%; en segundo lugar, con un 28,11% la familia Carranza; por último, el conde de San Miguel, con un 12,71%. El porcentaje restante perteneció a la familia Salvador, que con el transcurso del tiempo fue vendiendo locales hasta quedar dividido en 13 propietarios distintos, entre la Comunidad de Propietarios de Portaferrissa y cuatro particulares. En 1989, ante la necesidad de reformar y modernizar el lugar, se constituyó la Asociación de Comerciantes de las Galeries Maldà.

En 2008, con la Asociación de Comercios de la Galeries Maldà extinta, se llegó a un acuerdo para mejorar el recinto. Ese mismo año estalló la crisis económica. En el año 2017 aún no se había finalizado el proyecto, los particulares de Plaza del Pi 4 y Pi 5, gestionados por la empresa Maldanell, cumplieron junto a la Comunidad de Portaferrisa, sin embargo, los otros dos particulares, Pi 1 y Pi 3, se echaron atrás, aunque finalmente el propietario de Pi 3 cumplió con el acuerdo. Las Galeries seguían en declive, la Asociación se mantenía cerrada prácticamente una década después y el recinto era un laberinto cadavérico, donde apenas sobrevivían una veintena de un total de 63 espacios disponibles.

Dragon Ball y Juego de Tronos dan la bienvenida al lugar. MARC DÍAZ.

La verdadera tragedia llegó con la desaparición de Policlínica de Bebés que echaba el cierre después de 72 años de vida. María Rigol abrió el establecimiento en 1946, con 21 años de edad. En esa época eran habituales los establecimientos donde reparar muñecas, un producto de lujo y que podía durar toda una vida. Rigol murió en 2014, a los 97 años de edad. Magda Pla, su hija, fue la segunda generación al frente del negocio, trabajando como antaño pero en unos tiempos completamente diferentes, donde no se repara: se tira y se compra. Policlínica de Bebés sobrevivió de la única manera que pudo, renunciando a su septuagenaria estancia en las Galeries Maldà y transformándose en una e-commerce desde casa.

Episkey: El hechizo sanador

He aquí la parte poética, cuando un comercio tradicional con más de medio siglo a sus espaldas únicamente puede sobrevivir gracias a internet, un negocio de internet  empieza a soñar con las Galeries Maldà. Aquí entra en acción Rubén Sánchez, CEO de la e-commerce Reino de juguetes. En octubre de 2017, abrió su primera tienda en las Galerías, Carreró de Muggles, una tienda temática del universo Harry Potter, la primera en España. Su apertura tuvo mucha repercusión, saliendo en medios locales y generando colas de varias horas.

Con una decoración bien ambientada en el enorme universo de Harry Potter y dependientes ataviados con los uniformes de los estudiantes de las cuatro casas de Hogwarts, se ponían a la venta un sin fín de artículos para los fans más acérrimos.  Distintas piezas de joyería: colgantes con el Giratiempos que empleaba Hermione o la temible marca tenebrosa, junto con anillos con motivo de la famosa Snitch Dorada del Quidditch o de las reliquias de la muerte. No hay suficiente espacio para hablar de la enorme cantidad de mochilas, bufandas, gafas, zapatillas, albornoces, sudaderas, carteras, pijamas, capas, sombreros que hay a la venta, muchos de estos artículos presentan además variantes de cada una de las casas. Y ahí reside la verdadera magia, cuanto más friki se sea, más se disfruta el establecimiento y sus productos. No estás comprando una varita, estás comprando la legendaria varita de Lord Voldemort, de ahí que no sorprenda la venta de varios expositores de varitas donde poder lucirlas. Tampoco es ninguna sorpresa un estante entero dedicado a los libros de J. K. Rowling, con ellos empezó todo.

En marzo de 2018, Reino de Juguetes abría su segundo establecimiento, Thronestore BCN, una tienda especializada en Juego de Tronos, uno de los fenómenos televisivos actuales. De nuevo, se repite un esquema similar al del comercio anterior, venta de toda clase de productos que van desde los juegos de mesa a los pósters. La joyería y la ropa vuelven a ser grandes protagonistas, presentan variantes según la casa que representan, haciendo uso del rico abanico de estandartes y lemas. Tampoco faltan bustos y figuras con los rostros de los famosos actores de la serie. Cualquiera puede hacerse con históricas armas – de espuma – del universo o incluso con una réplica de la corona del despiadado Rey Joffrey Baratheon. El icónico trono es otra de las réplicas que hay, situado en uno de los rincones del establecimiento para uso y disfrute de los seguidores de la serie de HBO y las novelas de George R. R. Martin, muchos deciden sentarse en el trono para sacarse una foto y poder reinar poniente sin derramamiento de sangre alguno.

En Abril se estrenó Funko Barcelona. La mayor tienda temática del universo Funko, esta marca ha logrado crear unos entrañables muñecos con generosa cabeza de las franquicias más exitosas de la actualidad: Juego de Tronos, Stranger Things, Star Wars y de otros muchos personajes del mundo del videojuego, películas, series y anime. No hay personaje de la cultura popular que no tenga su representación funko.

Cada puerta permite entrar a un nuevo universo. MARC DÍAZ.

A las dos semanas, abrió sus puertas Kame Hame, especializada en Dragon Ball. Con un gran protagonismo de los carismáticos personajes escritos e ilustrados por Akira Toriyama, sin olvidar artefactos de tanta importancia como lo son las bolas de dragón.

Septiembre fue el mes donde se abrió un segundo Carreró Maldà, dado que Harry Potter es sin duda una de las grandes atracciones. En los próximos tres meses, los comercios se duplicaron. No fue de inmediato, pero con el  tiempo, otros emprendedores se contagiaron del espíritu de Sánchez.

En octubre abría sus puertas Costurero real, otra e-commerce con 10 años a su espalda que daba el salto a los espacios físicos donde poder vender su bisutería y moda de cuentos de hadas. Su dueña, María Ángeles ‘Alassie’ Guisado, volvió a abrir otra tienda más el 15 de diciembre, Ucrhonic Time, llena de objetos de temática steampunk o retrofuturistas, entre otros.

El 15 de diciembre de 2018 fue una fecha señalada, porque no fue un único comercio el que abrió sus puertas, fueron un total de cinco en un solo día. Además de Uchronic, también se estrenó: Cadmium Rose, una tienda de moda y joyería gótica; Propcorn, especializado en réplicas de armas de videojuegos; Geek Skin, donde el frikismo se estampa en ropa interior y de bebés; por último, Kutuleras BCN, el lugar perfecto para comprar una máscara de Cthulhu.

En febrero de 2019, Reino de Juguetes volvió a la carga con otro establecimiento más, el sexto, solo que esta vez completamente diferente e innovador respecto al resto, Super Friki Market. En él, hay todo tipo de productos estrafalarios, que ya es una constante, solo que esta vez se trata de comida y bebidas.

Las Galeries Maldà se han reinventado a sí mismas, es el momento idóneo para redescubrir este enclave histórico en su punto álgido.

Cliente en el establecimiento Funko Barcelona. MARC DÍAZ.



Crónica de Ficzone, Granada Gaming y MeepleFactory

En cuanto abrieron las puertas, se sembró el caos, todo el mundo empezó a correr en distintas direcciones, cada pabellón era la entrada a un nuevo mundo. Eran justo las 10.00h cuando se abrieron las puertas de acceso a taquilla de la Feria de Muestras de Armilla. Centenares de personas habían hecho el esfuerzo de madrugar el sábado para poder viajar y llegado el momento, poder estar encabezando la cola.

Se da pistoletazo de salida, los primeros visitantes pueden entrar al recinto. MARC DÍAZ.

Para esta nueva edición en FERMASA, volvió la Convención de cómic, animación y fantasía, la veterana Ficzone; y por supuesto, también Granada Gaming Festival, el punto de encuentro para todo aficionado a los videojuegos; por último, la nueva incorporación, fue Meeplefactory, el Festival de Juegos de Mesa de Granada.

Cuando la multitud empezó a correr, la mayoría lo hicieron en dirección al Pabellón 2, a Ficzone. Indiscutiblemente ese lugar tenía los aficionados más apasionados, corriendo como si de una maratón se tratase, ataviados con delicados trajes y enormes armas u objetos. Nadie dijo que no se podía hacer cosplay y correr al mismo tiempo. El Pabellón 1, que estaba más cerca de la entrada, era el de Granada Gaming Festival, aunque tardó un poco más, a los pocos minutos había pasado de estar vacío al lleno absoluto. A lo lejos, estaba el tercer pabellón, Meeple Factory. En la zona exterior había carpas para bailar K-Pop, un tatami para practicar judo, una zona para hacer duelos de espada y puestos de comida, muchos y variados, aunque ninguno de ellos muy saludable, pasando del ramen a los gofres con hot dogs.

Independientemente de los gustos de cada uno, cada pabellón disponía de su gran reclamo, ya fuera persona o actividad. Por ejemplo, en Ficzone, en la zona de firmas, estaba el reconocido actor David Bradley, que encarnó al malhumorado Argus Filch en la franquicia Harry Potter o a uno de los personajes más odiados de Juego de Tronos, Walter Frey, el perpetrador de la infame boda roja. El actor británico no fue solo, otras muchas celebridades de distintas disciplinas también estuvieron presentes en los encuentros y sesiones de firmas. Los concursos también fueron el plato fuerte de la jornada: el de talentos, el de cómics, el de cosplay, evidentemente, y hasta uno de K-Pop.

Espacio para la realización de torneos. MARC DÍAZ.

En Granada Gaming Festival, una de las grandes atracciones fue League of Legends, lo cual no debería sorprender a nadie. En vivo se celebró el Circuito Tormenta, un presencial que enfrentó a 16 equipos. Justo al lado de la zona de LOL, que contaba con gradas y escenario, había multitud de mesas y sillas, era la zona asignada para el resto de torneos, de los cuales brillaron los de Brawl Stars, el nuevo juego de Supercell, y los tres torneos de Pokémon Go, que aunque ha decaído, sigue teniendo un gran número de fieles jugadores. El resto del pabellón estaba repleto de actividades, ejemplo de ello fue la Zona Maker, dedicada a robots e impresoras 3D; y Arcan Studios, que impartió distintos cursos que fueron desde la animación 2D manga hasta el 2D del motor de físicas Unity. Estas clases estaban abarrotadas con los visitantes de más corta edad, con algún adulto infiltrado en el grupo, nunca es tarde para empezar, mucho menos para aprender. Tampoco podía faltar a la cita Arctic Gaming, un club de e-sports granadino, que luce con orgullo el contorno de Sierra Nevada en sus diseños. En su stand no faltó la programación variada, un torneo 1vs1 de LOL, un Bingo tradicional y hasta una exhibición de rap que generó un buen número de público. Mientras, sus jugadores competitivos de Brawl Stars, ganaron el torneo del festival.

Entrada al recinto de FERMASA, con Sierra Nevada presente de fondo. MARC DÍAZ.

Por último, Meeple Factory, la cuna del rol. Acudieron a la cita más de 20 editoriales con sus respectivos juegos de mesa, hubo presentaciones, torneos y tanda de firmas, un servicio completo. Tampoco faltaron los juegos de rol, todos ellos con sinopsis suculentas, esperando ser lo suficientemente sugerentes como para poder captar nuevos jugadores a sus filas. La imaginación no tiene límites y por ese motivo hubo diferentes concursos, entre ellos, el de prototipos, la prueba de fuego para medir la creatividad de las diferentes propuestas y una oportunidad de oro para hacer realidad los sueños.

Tres pabellones completamente abarrotados de aficionados, de todas edades, con un porcentaje similar de hombres y mujeres. Todo ellos disfrutando de sus hobbies, sin prejuicios, en un entorno seguro, actividades que no hace tantos años estaban condenadas y asociadas a lo más marginal y que hoy en día gozan de visibilidad.

Mi viaje con Darwin y Serrallonga

En las primeras páginas del libro, Serrallonga pregunta si fue Galápagos la causante de los descubrimientos de Darwin, el autor responde que en parte sí y en parte no. Uno puede estar en el lugar idóneo pero no ser capaz de sacar nada de provecho, es lo que le sucedió al joven Darwin que pisó por primera vez la isla de San Cristóbal. Un hombre apasionado de la caza y que se dedicaba más a molestar y maltratar la fauna local que a estudiarla, que negaba las teorías evolucionistas de su abuelo y que tras estudiar teología, comulgaba con las ideas creacionistas e iba allí con el objetivo de hallar restos de las criaturas antediluvianas para poder poder aportar evidencias a la teoría catastrofista. Es muy interesante como Serrallonga introduce esta faceta desconocida de Darwin, lo hace con mucho respeto, sin juzgar, pero sin ninguna intención en ocultarlo, es clave para entender el otro gran viaje que realizó Darwin, el de crecimiento interior y autocrítica.

El libro es todo un recorrido detallado por las islas encantadas: por isla de Lobos, Isabela, Española, Santiago, Pinzón, San Cristóbal y Fernandina. Sin olvidar el Islote León Dormido. Allí Serrallonga describe Leones marinos, fragatas, iguanas marinas, tortugas gigantes, gaviotas de las lavas, pinzones, sinsontes, delfines, zayapas, percebes, tiburones martillo, etc. Todo acompañado de increíbles relatos junto a estos magníficos animales, sin olvidar partes dedicadas al apareamiento, a la peleas entre alfas y como no podía ser de otra manera, a las mutaciones que han hecho sobrevivir a estas especies. Para lograr algo así no solo vale con estar ahí, tiene que haber innumerables horas de estudio, de lectura y de pasión detrás. El libro no es más que todas las anotaciones bien hiladas que Serrallonga hizo en su Moleskine cuando volvió a las islas encantadas para celebrar el bicentenario de Darwin. El libro es un recorrido por la cabeza del autor, donde por supuesto aparece Darwin, ya que siempre ha estado presente en la vida del autor. Como dice Serrallonga, hay que observar todo lo que nos rodea, sorprendernos, el día que pueda asegurar encontrar y ver un animal en un sitio y hora concreta seguramente deje entonces de hacer expediciones, sería un zoológico y ahí no tiene cabida lo inesperado, no hay aventura.

A continuación mis tres consejos, dos aprendidos de Serrallonga y un último del propio Darwin. El primero es logístico, de carácter práctico, hay que familiarizarse con un equipo y llevarlo siempre con nosotros, como marca personal, como si se tratase de unos dibujos animados y siempre vistieramos y llevásemos lo mismo. Y si lo pongo como consejo es porque para Serrallonga es de vital importancia, sale reflejado constantemente durante el libro. Ya lo dice al principio, nunca le presta atención a la ropa menos cuando va a partir en una expedición, entonces pasa a ser una prioridad. No me ha sido difícil imaginar al autor observando la fauna de las islas encantadas en bermudas de campaña, con un rotulador de punta fina Pilot en una mano y una icónica libreta milanesa Moleskine en la otra, algo por lo que Serrallonga siente una profunda devoción. En sus bolsillos, no puede faltar la navaja multiusos leatherman y una linterna Mag-Life. Después de un duro día de exploración, para nuestro protagonista, la guinda es acabarlo  con un ritual, fumando de su pipa irlandesa con tabaco artesanal de la zona. Y no hay que olvidarse del pasaporte, uno de los bienes más preciados para cualquier viajero.

El segundo consejo extraído de Serrallonga y que voy a empezar a aplicar de inmediato, es el de convertirse en un apasionado y de rodearse de mentores que ilusionen e inspiren. Para él ha sido fácil, desde niño mostraba un genuino interés en este campo, para otros es más difícil, no creo haber sentido una chispa o magnetismo comparable en toda mi vida. Sobre los mentores, no hay una mejor parte del libro que en la que habla de los despachos, clasificándolos en dos tipos, con variantes incluidas. Centrándonos en la que nos interesa, es el tipo que sigue el estudio de Darwin en Down House, los cuadros que allí cuelgan son de Sir Joseph Dalton Hooker, Sir Charles Lyell, Josiah Wedgwood, Erasmus Darwin, Carl von Linné, Ernst Haëckel y Thomas Henry Huxley. Un reconocimiento a sus orígenes: su tío Josiah y abuelo Erasmus; a figuras clave como el clasificador Linné; sin olvidar los coetáneos con los que intercambiaba pensamientos constantemente, un raro reconocimiento. Pero había muchos más: Los siempre presentes Syms Covington y el Capitán Robert FitzRoy junto con Richard Owen, John Gould, Alexander Von Humbolt, John Stevens Henslow y Adam Sedgwick. Está claro que cuantos más mejor, esto y la camaradería y pasión es lo que llevó a Serrallonga y otros compañeros a recuperar el Club de los Lunáticos dos siglos después. Darwin leyó mucho, Lyell lo influenció nada más embarcar en el HMS Beagle, cuando un joven snob leyó Los Principios de Geología. Serrallonga también es un claro ejemplo de este consejo, de pequeño se veía El mundo submarino junto con su hermano Lluis y más tarde sus padres le compraron la Enciclopedia Cousteau del mundo marino, él mismo se hizo con un ejemplar de El chimpancé y los orígenes de la cultura. Ha crecido con ídolos, que luego se convirtieron en mentores y posteriormente en compañeros, Jordi Sabater Pi es un claro ejemplo de ello, fue clave al igual que también lo fueron los profesores Henslow y Sedgwick para Darwin. Ya lo dice el libro: “El papel de maestro o tutor universitario es importantísimo para todo estudiante.” No deja lugar a dudas.

El último consejo, nos lo da Darwin después de toda una vida. No hay que tener miedo a equivocarse ni miedo a cambiar radicalmente nuestras creencias. Cuando empezó a escribir los famosos cuadernos rojos de selección, evidentemente sentía un enorme temor, iba contracorriente, solo, incluso todos sus compañeros eran creacionistas, aunque eso no hizo que no lo apoyaran. Lo mismo con su mujer, Emma, era creyente y lo que escribía su marido atentaba contra todo lo establecido. Pero Darwin no cedió al miedo, combinando su Mal de Chagas con sus 15 años de estudio a su colección de cirrípedos, acabó publicando El orígen de las especies. Y lo hizo pole pole, la expresión swahili con la que Serrallonga despide su libro, y que viene a decir: trabajando mucho pero con parsimonia y buen humor.

Referencia bibliográfica:

Título: Regreso a Galápagos. Mi viaje con Darwin

Autor: Jordi Serrallonga

Editorial: Editorial UOC, S.L.; Edición: 1

Fecha: 1 de enero 2010

Lugar de publicación: Rambla del Poblenou 156, 08018 Barcelona

Colección: niberta – Cuaderno LivingstoneTapa Blanda: 192 páginas

Recorridos: La Mola

Ruta por puntos desde el Parking dels Monjos hasta el monasterio de la Mola.

  1. Parking dels monjos (0 m, 670 m altura, 0 m)
  2. Bifurcación a la derecha
  3. Subida recta
  4. Cartelito, señal. Derecha. (400m, 710, 7m)
    Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.00.25
  5. 5. Vista Tibidabo (600m, 762, 10m)
  6. Por la izquierda siguiendo la valla, pasando casa. (800m, -, 15m)
    Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.02.23
  7. Señal, vista Montserrat. Cavall.Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.03.17
  8. Subida rocosa hasta escalada.Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.04.00
  9. Canal, mucho desnivel. (1,45km, 825m, 33m)
  10. Mirador, derecha.
  11. Señal, cuesta.Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.05.07
  12. Segundo canal.
  13. Can Poble mirador hasta señal.Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.05.52
    Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.06.01Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.07.08
  14. Pequeño desvío a Cueva. (2,60km, 1033m, -)Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.07.15
  15. Recto hasta la zona abierta del monasterio de la Mola.

Captura de pantalla 2019-04-05 a las 21.08.50

Desvío a la vuelta:

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